sábado, 20 de diciembre de 2008

¡¡¡No lo hagas!!!

No...sencillamente, no lo hagas.
Una buena tarde con aquella gente y ves su boca mover después...no, tómate una copa y ni se te ocurra hacerlo. Un cacho de carne es lo mejor para estos casos. Cuando andabas por la calle, feliz porque aquella caja luminosa dirigió tu decisión hacia la genial ropa de esa tienda quisiste ¡No! ¡La caja es buena! ¡Compra la ropa! ¡Tienes que comprarla! Escuchando las noticias del pequeño gritador del incompresible palo metálico, te asustas por lo que dice, cambias de sintonía y te reciben otras noticias...¿Otras? Pero si...no...estas valen menos que las otras por su. Momento de escoger otra vez a una imagen de donde vives. Todas esas vocas con patas te pegan en el oído con palabras tan grandes que no te entran. De todas formas, acabarás escigiéndolo a ÉL. Me han dicho que promete muy bien aunque tal vez ¡Que no lo hagas! Levántate, compra, trabaja, disfruta, muévete , muévete , actúa , actúa pero por favor...¡¡¡No pienses!!!

3 comentarios:

.Lou Sara Salomè. dijo...

hace unos meses, con lo de la reforma educativa, querian quitar horas en la enseñanza media a filosofia. y preofesores de las facultades de filosofia de toda españa, estudiantes de la carrera, tb profesores de institutos y colegios... salieron a la calle manifestandose pacificamente por algo que les parecia injusto, el sacrificar horas de la asignatura de filosofia en favor de otras materias y otros ocntenido. En un reportaje que vi, habia un hombre con una pancarta escrita. Me gustó el lema:

"PIENSO,
LUEGO ESTORBO"


:*)


Me lo recordó tu texto.
Y el estilo al escribir es como si el cerebro escupiese pensamientos a tiempo real en el que son pensados. Con esabruptos, velocidad, caos, vértigo.

muy bien!

.Lou Sara Salomè. dijo...

xD
si, está escondido. Mira, está abajo de todo y pone: Suscribirse a: Entradas (Atom)

Javier Travieso dijo...

La asignatura de filosofía enseña la historia, unos cuantos pensadores clave y un adiestramiento en las ideas y el desarrollo textual para que la gente que orienta su vocación hacia otra parte tenga al menos una idea sobre las ideas que mueven el mundo.

Pero no "Enseña a pensar" A pensar no se enseña. De hecho, el cáncer del pensamiento son los ámbitos académicos, y el querer hacer de el una actividad de estrado y tribunal.

El profesor de filosofía no es un filósofo. Enseñar filosofía no es crear filósofos. Es una tarea únicamente informativa.

El pensamiento lo forjan los mendigos, los reales apestados. Se forja en las sucias esquinas y sin compañía.

Las manifestaciones que dice la chica de arriba están bien en una perspectiva académica (los puestos de trabajo, aparte que de otra forma los jóvenes no habrían oído hablar de Platón o Aristóteles...) pero eso no tiene nada que ver con el pensamiento.

Por eso tampoco hay que ir de víctima con eso de “Me rechazan por pensar” “Pienso, luego me odian” etc…Eso es prostituir el acto filosófico y creer que el pensamiento debiera ser protegido por el estado, cuando su lugar real es el monte, dejando las aulas para las destrezas inmediatas. El pensamiento surge por si solo en los márgenes de las libretas, en las asignaturas más dispares, en los recreos, en las relaciones, en la ducha, al afeitarse, en la muerte de un familiar, en un desengaño amoroso. Una vez maduro, se debe echar al monte (la huida) Dejar las aulas y los nauseabundos departamentos de “Investigación” que, en última instancia, acaban siendo serviles al poder. De no ser así, el pensamiento se acaba institucionalizando, convirtiendo en asignatura y se pierde su esencia y su objetivo

El poder quiere que las personas piensen, pero que piensen todas lo mismo. A ser posible, haciéndoles creer que piensan por si mismas. Quiere cegarlas con cosas tales como “Investigación” “Animación filosófica” “Filosofar como profesión respetable” “Deber en la educación” que, al final, solo irán en su favor, pues es una forma de anular el real pensamiento y sustituirlo por el que conviene.

Nada de manifestaciones. Pasar de puntillas por la enseñanza. Cambiar ese chirriante “Pienso, luego molesto” por “Enseño, luego sirvo”

Y pensemos sobre lo siguiente: "Te despido, luego te respeto"